Chi te pó ferma.
Quien te detiene.
Arquitectura del Sur...
https://m.youtube.com/watch?v=LZ69WDCjg6c&autoplay=1
Un nuevo libro con una historia de los 80. "Más allá del hampa". Sigue la saga con una conspiración coreana en Zaragoza. "Sombras del ayer"
lunes, 2 de diciembre de 2019
domingo, 1 de diciembre de 2019
Reportaje del País Semanal: "Balas perdidas de Nápoles"
Viaja al ambiente y las tramas donde se desarrolla la novela: "Más allá del hampa" .
https://elpais.com/elpais/2019/11/25/eps/1574696846_149227.html
Viaja al ambiente y las tramas donde se desarrolla la novela: "Más allá del hampa" .
https://elpais.com/elpais/2019/11/25/eps/1574696846_149227.html
miércoles, 27 de noviembre de 2019
Lupara nera, lupara bianca...
Cerca de la salida un coche negro lleva diez minutos aparcado. Tiene el faro delantero roto y sus matriculas son falsas. Dentro del coche hay dos hombres de mediana edad, los dos con barba negra, además el conductor lleva gafas oscuras. Su acompañante lleva apoyada en las rodillas una siniestra escopeta repetidora, con el cañón y culata recortados y cargada de mortíferas postas.
Más allá del hampa.
Al contrario que la lupara nera ( escopeta recortada) usada por los clanes mafiosos en enfrentamientos o ejecuciones; "Lupara bianca" es un locución que indica: un asesinato sin dejar rastro. Los clanes mafiosos en su historia han empleado desde los famosos "zapatos de cemento"a, bidones de ácido donde se disuelve un cuerpo humano sin dejar rastro.
La Camorra no perdona.
Cerca de la salida un coche negro lleva diez minutos aparcado. Tiene el faro delantero roto y sus matriculas son falsas. Dentro del coche hay dos hombres de mediana edad, los dos con barba negra, además el conductor lleva gafas oscuras. Su acompañante lleva apoyada en las rodillas una siniestra escopeta repetidora, con el cañón y culata recortados y cargada de mortíferas postas.
Más allá del hampa.
Al contrario que la lupara nera ( escopeta recortada) usada por los clanes mafiosos en enfrentamientos o ejecuciones; "Lupara bianca" es un locución que indica: un asesinato sin dejar rastro. Los clanes mafiosos en su historia han empleado desde los famosos "zapatos de cemento"a, bidones de ácido donde se disuelve un cuerpo humano sin dejar rastro.
La Camorra no perdona.
domingo, 24 de noviembre de 2019
Después de una revolución.
_ Después de una revolución viene bien acogerse a un refugio para reflexionar y asimilar._
_ Yo ya soy mayor para revoluciones._ rio Giuliano
_ ¡Venga Giulio!, tu vives de pequeñas revoluciones._ Isabella dibujaba una sonrisa.
_ No lo había pensado pero puede ser que sea así._ rio otra vez.
Ella también sonrío y después desvió la mirada hacia la ventana y dijo:
_ Seguro que hubo gente que disfrutó del triunfo de la revolución en La Habana, tomando un ron en el mostrador de un bar colonial o jugando al dominó en un parque bajo la sombra de un drago o paseando por el malecón escuchando las olas romper sobre el muro de piedra, soñando con construir una sociedad nueva._ una breve pausa para saborear el café._ .Pero otros no tardaron en cansarse de saborear el ron y gestionar esa victoria, para volver a buscar la lucha en otro lugar.
_ El Che Guevara por ejemplo..., no sabía que fueras comunista._ rio Giuliano de nuevo.
_ Ya sabes que no tengo ideología._ expreso Isabella con un brillo cómplice en la mirada, cerrando los labios para poner un gesto serio después._ Tú eres del segundo tipo de gente, el día que no tengas un lugar donde luchar estarás muerto, Giulio.
Más allá del hampa.
_ Después de una revolución viene bien acogerse a un refugio para reflexionar y asimilar._
_ Yo ya soy mayor para revoluciones._ rio Giuliano
_ ¡Venga Giulio!, tu vives de pequeñas revoluciones._ Isabella dibujaba una sonrisa.
_ No lo había pensado pero puede ser que sea así._ rio otra vez.
Ella también sonrío y después desvió la mirada hacia la ventana y dijo:
_ Seguro que hubo gente que disfrutó del triunfo de la revolución en La Habana, tomando un ron en el mostrador de un bar colonial o jugando al dominó en un parque bajo la sombra de un drago o paseando por el malecón escuchando las olas romper sobre el muro de piedra, soñando con construir una sociedad nueva._ una breve pausa para saborear el café._ .Pero otros no tardaron en cansarse de saborear el ron y gestionar esa victoria, para volver a buscar la lucha en otro lugar.
_ El Che Guevara por ejemplo..., no sabía que fueras comunista._ rio Giuliano de nuevo.
_ Ya sabes que no tengo ideología._ expreso Isabella con un brillo cómplice en la mirada, cerrando los labios para poner un gesto serio después._ Tú eres del segundo tipo de gente, el día que no tengas un lugar donde luchar estarás muerto, Giulio.
Más allá del hampa.
jueves, 21 de noviembre de 2019
Policías jugando en campo contrario.
El coche pega un frenazo violento y el espejo sale despedido hacia la guantera del coche. Chirrían las ruedas, un coche delante a frenado de golpe. Lleva una señal luminosa en el techo de policía secreta y un brazo que sale por la ventanilla trasera hace indicaciones de que paren a la derecha.
Salen del coche tres hombres y se dirigen al Volkswagen Golf.
Giuliano y Bonetti también salen del coche. Daniela se hace más la remolona cogiendo el espejito del suelo del vehículo.
De los tres hombres, dos son jóvenes. El que salió de la puerta trasera es más mayor, rondará los cincuenta y cinco. Viste elegantemente, zapatos negros bien limpios y pantalón de tela recto, chaqueta de sport y corbata. Luce un bigote negro, fino, igual que su pelo muy negro y rizado, con alguna cana en las sienes.
El copiloto pone un dedo en el pecho de Bonetti de no muy buenas maneras, su rostro y su mirada parecen de rufián. Bonetti aparta el dedo y saca su placa policial, pero la cara de rufián no parece haberse tomado bien la retirada de su dedo y hay un conato de enfrentamiento.
_ ¡Ya basta, Silvio!_ el tipo elegante ha levantado un poco la voz y el copiloto se ha tranquilizado.
_ Soy el comisario Francesco, de la comisaria central. Y ustedes son los policías de Milán._
Giuliano asiente, Bonetti y Daniela siguen callados.
_ Llevan aquí tres días y no nos conocíamos, ¿así trabajan por el norte?_
Más allá del hampa.
El coche pega un frenazo violento y el espejo sale despedido hacia la guantera del coche. Chirrían las ruedas, un coche delante a frenado de golpe. Lleva una señal luminosa en el techo de policía secreta y un brazo que sale por la ventanilla trasera hace indicaciones de que paren a la derecha.
Salen del coche tres hombres y se dirigen al Volkswagen Golf.
Giuliano y Bonetti también salen del coche. Daniela se hace más la remolona cogiendo el espejito del suelo del vehículo.
De los tres hombres, dos son jóvenes. El que salió de la puerta trasera es más mayor, rondará los cincuenta y cinco. Viste elegantemente, zapatos negros bien limpios y pantalón de tela recto, chaqueta de sport y corbata. Luce un bigote negro, fino, igual que su pelo muy negro y rizado, con alguna cana en las sienes.
El copiloto pone un dedo en el pecho de Bonetti de no muy buenas maneras, su rostro y su mirada parecen de rufián. Bonetti aparta el dedo y saca su placa policial, pero la cara de rufián no parece haberse tomado bien la retirada de su dedo y hay un conato de enfrentamiento.
_ ¡Ya basta, Silvio!_ el tipo elegante ha levantado un poco la voz y el copiloto se ha tranquilizado.
_ Soy el comisario Francesco, de la comisaria central. Y ustedes son los policías de Milán._
Giuliano asiente, Bonetti y Daniela siguen callados.
_ Llevan aquí tres días y no nos conocíamos, ¿así trabajan por el norte?_
Más allá del hampa.
domingo, 17 de noviembre de 2019
Besos en la boca, Balas en la cabeza.
_ Creo que ha llegado el momento de despedirnos._ arruga la nariz aguileña al susurrarlo...
La sentencia parece pasar de largo en el aire. ...... no mueve ningún musculo del cuerpo, parece estar en otro lugar o en otro tiempo; ido. ....... se quedan mirándolo, esperando alguna reacción, pero ....... ni siquiera parece haberse enterado.
Después los dos se santiguan antes de darse la vuelta y volver a dejarlo solo.
.... los dos amigos se quedan mirándose a los ojos.
_ Adiós amigo._
_ Adiós. Cuídate,...._...... estira los brazos y los dos se funden en un largo abrazo.
...... le da un beso rápido de despedida en la boca antes de darse la vuelta y encaminarse tranquilamente hacia la claridad de la mañana.
A salvo de momento por el colosal muro, ...... mantiene la vista perdida en el azul de mar.
..... aunque todo empezó por casualidad; una vez el destino se fue trazando lo vio todo muy claro.
_ Nos lo confirmaran los forenses, parece llevar dos disparos._ dice Bonetti...
_ Sí, dos disparos; uno en el vientre y otro en la cabeza para rematar. Parece una ejecución._ observa Giuliano.
......Giuliano se ha entretenido un momento, observa el cadáver: los ojos medio abiertos, una antigua cicatriz en el cuello. Su boca entreabierta deja un reguero de sangre. Parece que la boca riera, aunque sus ojos abiertos solo reflejan sorpresa y vacío.
Más allá del hampa.
_ Creo que ha llegado el momento de despedirnos._ arruga la nariz aguileña al susurrarlo...
La sentencia parece pasar de largo en el aire. ...... no mueve ningún musculo del cuerpo, parece estar en otro lugar o en otro tiempo; ido. ....... se quedan mirándolo, esperando alguna reacción, pero ....... ni siquiera parece haberse enterado.
Después los dos se santiguan antes de darse la vuelta y volver a dejarlo solo.
.... los dos amigos se quedan mirándose a los ojos.
_ Adiós amigo._
_ Adiós. Cuídate,...._...... estira los brazos y los dos se funden en un largo abrazo.
...... le da un beso rápido de despedida en la boca antes de darse la vuelta y encaminarse tranquilamente hacia la claridad de la mañana.
A salvo de momento por el colosal muro, ...... mantiene la vista perdida en el azul de mar.
..... aunque todo empezó por casualidad; una vez el destino se fue trazando lo vio todo muy claro.
_ Nos lo confirmaran los forenses, parece llevar dos disparos._ dice Bonetti...
_ Sí, dos disparos; uno en el vientre y otro en la cabeza para rematar. Parece una ejecución._ observa Giuliano.
......Giuliano se ha entretenido un momento, observa el cadáver: los ojos medio abiertos, una antigua cicatriz en el cuello. Su boca entreabierta deja un reguero de sangre. Parece que la boca riera, aunque sus ojos abiertos solo reflejan sorpresa y vacío.
Más allá del hampa.
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